Sufro del deslumbramiento de los segundos que pasan, una especie de alianza con el tiempo, un acuerdo explicito.
Nuevas personas, nuevas canciones, nuevos miedos, nueva vida, nuevas muertes, nuevas enfermedades, circunstancias que innovan mis días y a la vez, las viejas esencias que me siguen desde siempre, añejas compañeras, la emoción, la incertidumbre, la indagación y también algunas certezas.
Padezco de obsesiones donde cada escena me parece única y merecen mi atención al detalle. Me aboco a cada una en forma minuciosa.
Sufro del hacerme cargo de las cosas que pasan en esos instantes, que forman secuencias y consecuencias.
Caigo incesantemente en el planteo, hipótesis y eventuales soluciones o salidas, frente a mis propias necesidades y a las de los otros.
Los otros siempre a mi par, y los disfruto.
Sufro de un constante pensar, que no ha invalidado, ni imposibilitado al crónico sentir.
Quiero a pesar de las diferentes interpretaciones de distancias, entablar y establecer enlaces. Que me produzcan bienestar o dolor me es indistinto, pero deseo que estén.
Nada supuesto, que sea tangible, o corpóreo o que flote en las partículas de la atmósfera o en otras dimensiones, pero que sea, que estén.
Y si el ser significaría no ser, que no sea, pero será algo.
Todo a su vez me resulta tan frágil, tan efímero, tan volátil, tan pequeño.
Hoy puede ser un gran amor, mañana la indiferencia y la negación.
Ahora podés tener los ojos llenos de luz, en un rato todas las lágrimas. Podés dormir y soñar y así sin más morir y el tiempo seguirá corriendo aunque no estés.
Me faltan varias dosis de egocentrismo y leer innumerables tratados sobre manipulación e histeria. Mis ignorancias generan mis dudas sobre los componentes femeninos que esperan los hombres..“que pretende usted de mi”..( diría una diosa) no me queda claro el cuestionamiento, la decepción.
Mis estadios pueden confundir algo, quizá. Tranquilidad, ferocidad, a veces sanguínea, otras pacífica. Prefiriendo ser invadida por el amor al odio, por que se lo que es odiar y aborrecer y perderse en punzantes acertijos.
Entender y aceptar no es entregarse, ni ser pasivo, no es darse por vencido, no es ser insulsa o insegura, no es perder la vehemencia, es pensar,luchar, elegir, probar……
