22 de noviembre de 2009

LOS DIAS


Los días se le están tornando medio complicados.
Los días le están resultando un tanto pesados.
Los días se le hacen largos y las noches muy cortas, demasiado cortas y oscuras.
Los días le duelen.
Los días no le dan ninguna respuesta a tantos interrogantes.
Los días los comparte, solo con su soledad.
Los días van absorbiendo sus restos.
Se pierde, los pierde.
Pensaba que le iba a resultar un tanto, más fácil, ya había pasado por tantos avatares, que no creyó que debería y debía seguir sorteando, tantas dificultades, tantos dolores y tantas dudas.
Más y más abandonos.
Es tan inmenso, el mundo de los sentimientos.
Particularmente intrigante, el mundo, entre hombres y mujeres.
Lo que se podría llamar amor, esa entidad exclusiva, con vida propia.
Ese amor que deambula solo y espera.
Ese amor que sorprende súbitamente o se desprende de a finas capas, transparentes, sin pedir permisos.
A pesar de, siente la ventura de haber conocido a seres tan bellos, tan plenos, intensos, sinceros, honestos, puros.Que la han transitado, cada uno a su manera, como pudieron, como sabían, como les salió.
Hombres llenos de amor para ofrecer y que quizá aún no han encontrado el modo, o la forma de brindarlo, o no han dado con la mujer, o las mujeres, que les llenen esos espacios o que les muestren la forma de ser feliz, o como se hace, y ella solo sabe, que nunca, pero nunca, ocupará ese lugar en sus días.
Será una de esas mujeres, que solo brinda un estrepitoso vacío.
Será una de esas mujeres, que solo apacigua o amortigua las soledades ajenas.
Será algún perfume olvidado.
Será el cuerpo que alguna vez descubrieron algunas manos.
Será solo una, entre innumerables mujeres.
A pesar de, algunos la han atravesado y se han instalado en lo más recóndito de su ser.
Aquel, que supo ser sentimental, visceral, emocional, afín, extraño, dual, par, melancólico, eterno, inalcanzable, impenetrable, inconfundible, amado, deseado.
Aquel, que brillo por su ser meramente inteligente, crítico, aventurero, inquieto y elocuente, sensual, extremadamente sexual, y muy presente, quien la hizo pensar infinidad de veces, desde otras esferas y que hasta en su generoso adiós, le obsequió seguir entendiendo y aprendiendo.
Aquel, que como parte de una suerte de ruleta rusa, le ofreció la brevedad de algo intenso y vertiginoso, extremadamente compatible.Produciéndole placer en la sola búsqueda del placer, mezclando fogosidad, ferocidad, incertidumbre, ingenuidad y desbordante ternura.
El misterio del no saber que es, quien es, que sigue, o como sigue, a donde va, pero donde todo es absolutamente verdadero y real y otras donde los todos, se amalgaman con lo irreal y sus acrisoladas fantasías.
A pesar, de.

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