Hay silencios compartidos, silencios solitarios y silencios que se alejan, silencios que se diluyen en el tiempo, donde las voces se confunden, no se funden, se enmudecen, no se dice y si se dice, no se escucha porqué reina el silencio.
Se llega a esos rincones
donde los silencios reinan, donde lo no dicho bulle dentro de alguna lata de
conservas, y conserva el silencio, casi atrapado entre alguna mezcla acuosa que
paraliza y adormece cada cuerda y la lengua no es más que un trapo en reposo.
Hay silencios que lo dicen
todo, hay silencios que dicen más que todo, hay silencios donde las almas se
acoplan y se pliegan o repliegan.
Lo no dicho que atraganta,
el silencio que reposa en el moho de algún sueño lejano o el sepia de recuerdos
lejanos y recuerdos inmediatos que mejor tenerlos lejos, porque hacen bien pero
no se tienen, entonces es mejor callarlos.
Hay demasiado silencio, un
silencio que asusta, que se oculta tras los ladrillos de lo no construido, que precede
a cualquier derrumbe.

Hay silencios que marcan los retornos...
ResponderEliminarcomo su vuelta a escribir aquí....
Congratulaciones.
...retornos, comenzar de nuevo, gracias...!!!
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