14 de febrero de 2009

MOJADOS

Inmensos ríos recorren las sábanas de tu cama.

Ríos claros, trasparentes, nacarados, rojizos.

Variables, irregulares, caudalosos, profundos.


Se puede navegar, sin fin, sin pausas.

Y anclar en cualquier sitio, bucear,

traspasar dimensiones.


Ante la momentánea quietud de los cuerpos,

ellos se mantienen dinámicos, agitan,

marcan su presencia,registran los ecos,

ingresan a los pliegues, a los dobleces,

digieren la sal, el dulzor, la acidez.

Y sin pausa, emanan intensos perfumes.


Confluyen, rodean, refugian, serenan.


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