Algunos seres suelen manifestar que en lo profundo del alma, están guardados los secretos, nada más equivoco.. ..Tampoco están anclados en las salinas aguas de la materia humana, ni caben en una caja o en una carta o entre cuatro paredes blancas. Parte de vivencias o acciones, de las que se prefiere no hablar, callar; por arrepentimientos, dudas, remordimientos, angustias o temores. Están más que nada, ligados a los miedos, a los terrores y ahí es donde se mezclan con la oscuridad y la profundidad, se esconden, se magnifican, como sombras, que cambian repentinamente de posición y que suelen diagramar, simulacros de rodeo.Los de los otros, se guardan atesoradamente, como una señal de entrega, entendimiento, confianza, amor y respeto. La necesidad de la complicidad compartida. Poder ser testigos de la verbalización, poder llegar a esa instancia donde nadie se sentirá juzgado o castigado, construir ese vínculo donde se está seguro y se entrega seguridad, sublimar o transferir la posibilidad, que quizá algún día, se pueda estar desde ese lugar, del que dice.
Los secretos, que no se cuentan, pero persisten en la memoria, los que persiguen sin piedad, los que obstaculizan, los que sin imaginar se olvidan, los que distancian, los que traen aparejados prejuicios, los que se creen innecesarios conversar, los que nunca serán reproducidos por algunas bocas, los que se quedaron entre los dientes aquel día, que se creía oportuno expresar. Seguirán formando parte de los temas pendientes.
Los secretos, que no se cuentan, pero persisten en la memoria, los que persiguen sin piedad, los que obstaculizan, los que sin imaginar se olvidan, los que distancian, los que traen aparejados prejuicios, los que se creen innecesarios conversar, los que nunca serán reproducidos por algunas bocas, los que se quedaron entre los dientes aquel día, que se creía oportuno expresar. Seguirán formando parte de los temas pendientes.
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